Luis Enrique Alonso es licenciado y doctor en Ciencias Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid. Catedrático del Dpto. de Sociología de la misma Universidad, es uno de los expertos en sociología económica y del consumo entrevistados en el documental de Cetelem “El crédito al consumo en España”.

Según Alonso, el crédito al consumo es un elemento fundamental en el mantenimiento y funcionamiento de las estructuras económicas que articulan la oferta y la demanda de nuestro sistema económico.

En España empieza en la década de los años 60, cuando comienza a desarrollarse enormemente la sociedad de consumo, usando para ellos los excedentes tecnológicos y de capital de otros países en Europa y Norteamérica. Es en esos años cuando empiezan a “electrificarse” los hogares. Esta es la etapa del desarrollismo, coincidente con el aumento del bienestar social. Apenas hay cambio político por entonces.

Será unos años después, con la transición política, cuando empiece a darse también una transición económica notable: pasando España de ser una semi-periferia atrasada, fundamentada en la fabricación nacional, a integrarse en el modelo europeo y a convertirse en una “semi-periferia adelantada”.

El crédito al consumo juega entonces un papel fundamental en una sociedad en la que empieza a normalizarse el gasto y la inversión en mejora de la calidad de vida.

Los españoles pasan de entender el crédito como una “culpa” o un déficit de liquidez, a entender la idea de “capacidad de crédito” como riqueza virtual. Esto se da muy especialmente en la clase profesional, media alta, que ha adoptado el crédito como una parte esencial del desarrollo personal.

La década de los 90 es la del consumidor global español, que ya tiene las mismas referencias culturales y de consumo que cualquier otro europeo, con nuestras particularidades locales. Son los años del boom inmobiliario, con las grandes superficies como estrellas de la recalificación territorial y el aperturismo de la cultura española al consumo.

Según el Catedrático Luis Enrique Alonso, las entidades financieras ahora habrán de adaptar su modelo de negocio a un estilo de vida que ya no es el de esa época del “boom”, ni tampoco la primera etapa del crédito, de tipo “tradicional” para las familias.

El crédito al consumo es un factor esencial de la economía moderna tal y como la concebimos.

Según Alonso, las entidades financieras van a tener que fragmentar y segmentar mucho sus objetivos y adaptarse a públicos muy diferentes: algunos de ellos con poca capacidad presente de endeudamiento pero con mucho potencial en el futuro.