El presente del crédito al consumo en España

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La crisis financiera y la bajada del consumo han puesto en jaque a numerosos actores no profesionales del mercado del crédito. Sin embargo, Cetelem ha sabido hacer una lectura clara del nuevo escenario financiero y ha configurado sus servicios facilitando al máximo el acceso de los mismos a todas las personas interesadas y sabiendo adaptarse a las necesidades personales de cada cliente.

Muchas pequeñas entidades han desaparecido; otras, como Cetelem, se han afianzado y las que sobreviven buscan nuevas fórmulas que ofrecer a los consumidores. Las entidades de crédito se adaptan, de esta forma, a los nuevos tiempos y a las nuevas tecnologías.

Hoy en día, encontramos diferentes modalidades de crédito al consumo:

  • El pago a través de tarjeta de crédito
  • Los préstamos personales concedidos por una entidad financiera
  • El crédito en el punto de venta

Todas estas modalidades se sustentan sobre los pilares del apoyo al ahorro y la economía doméstica, así como la continua innovación en el servicio de atención al cliente para dar respuesta a las nuevas necesidades de los consumidores.

De las compras en las tiendas de barrio y los centros comerciales se ha pasado a los mercados de proximidad y a la compra por Internet

Según Ismael Quintanilla, catedrático de Psicología de la Universidad de Valencia, en la actualidad “muchos españoles son más prudentes porque tienen miedo”. La forma de compra del consumidor ha cambiado. De las compras en las tiendas de barrio y los centros comerciales se ha pasado al regreso a los mercados de proximidad y a la compra por Internet. Pero no se olvida que, como asegura Quintanilla: “el consumo es la satisfacción constante de los deseos personales”. Por eso, entidades como Cetelem prestan su apoyo financiero al sector del comercio electrónico y desarrollan, en torno a estas nuevas formas de consumo, unas finanzas éticas basadas en los principios de transparencia y confianza, claves para el desarrollo de un crédito responsable.

El cambio de la crisis

Como asegura Liliana Marsán, Responsable del Observatorio Cetelem, “ahora mismo Internet es básico en el consumo, puesto que evoluciona con el consumidor; el cliente ya no necesita ir a la tienda y que el vendedor le informe: se informa en Internet, sabe el producto que quiere y el precio que está dispuesto a pagar por él. De esta manera el consumidor está mucho más informado que hace 10 años”.

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En el caso de Europa, la situación general del crédito al consumo es, en estos momentos, compleja. Los bancos no tienen la misma liquidez que hace 10 ó 15 años y eso supone un escenario completamente diferente en el que, además, se ha endurecido mucho más la legislación que en España. Sin embargo, en el entorno español, el escenario es distinto. El riesgo vivo del crédito al consumo representa el 6% del PIB nacional, una cifra por debajo de la media europea, si bien el mercado ha caído de forma significativa en los últimos años, a lo que hay que unir unos tipos de interés más elevados que en el resto del continente.

La firma digital es un ejemplo del momento actual, porque permite acceder a un crédito de manera rápida y con alto nivel de seguridad

Según Jean Deullin, director general de Cetelem entre 1997 y 2003, “se ve que muchas empresas de crédito rápido o de bancos que practicaban esta forma de crédito han desaparecido” por lo que “globalmente el mercado es mucho más sano”.

Ahora, la oferta financiera de los actores del crédito al consumo sigue comandada por los principios de flexibilidad y comodidad y los compromisos fundamentales se renuevan con una apuesta firme por el crédito responsable. Este es el caso de Cetelem, donde la agilidad en el servicio y la flexibilidad y personalización del mismo, han ido un paso más allá adaptándose a la nueva situación financiera del país.

Las nuevas fórmulas evolucionan y se complementan para poder dar al consumidor lo que quiere que, según Gilles Zeitoun, director general de Cetelem España, es “un crédito de manera rápida y con un alto nivel de seguridad”. El directivo aboga por esta tendencia que ya se ha implantado mediante nuevas herramientas como la firma digital.